martes, 23 de setiembre de 2008

a los culpables, gracias.



Una retrospectiva en la desaparecida (y majestuosa) Filmoteca de Lima cerró en unos agonizantes ochentas mi pasión por el genio de Luis Buñuel. No hubiera llegado a él si meses antes no recibiera de un profesor unas fotocopias viejas con un capítulo entero de las exquisitas memorias de Buñuel, Mi Último Suspiro llamado Los placeres de aquí abajo , donde además de repasar todos aquellos placenteros detalles que poblaban su universo, revela la receta de su personalísimo martini llamado buñueloni (hablar sobre este capítulo, y es más, sobre este libro quizás amerite mucho más que los desnutridos textos que suelo dejar por acá) capítulo que disfruté pleno, al que siguió el libro entero y que hoy agradezco mucho haberme dado aquella oportunidad, aquel momento en que a este maestro se le ocurrió pensar - creo que al zambito le podría interesar...
A lo que iba; cuando repaso cómo muchas de las cosas que me inspiran y se constituyen como referentes en mi vida llegaron a formar parte de mi, es que considero oportuno evocar por un momento solo algunos personajes, anónimos esta vez, que pusieron a mi alcance tanto arte, talento y filosa cultura que sirvió no solo de información, sino también de formación (o deformación?) personal en todo sentido.

Aquella primera novia que entre besos me comentó que en El Lobo Estepario de Hesse existía un hermoso poema llamado Los Inmortales. Al compañero de Instituto al que le pedí prestado el libro para leer aquel poema y que una vez embrujado por el texto jamás devolví. Al joven periodista que escribió en una revista local un artículo llamado Los Jóvenes Salvajes sobre la Beat Generation y que al leerlo me hizo seguirlos febrilmente hasta el día de hoy. A la compañera de prácticas que borracha me presentó a Dylan, Sabina y El Concierto de Aranjuez antes de meternos a la cama y meter la pata para bien. Al pintor gay que hoy radica en Barcelona (y triunfa con un grupo de ambient music) que me desnudó a Baudelaire y Rimbaud, junto a Velvet Underground y Lou reed. A aquel pariente fanático de Los 7 Samurais de Kurosawa, tanto que cada que en un cine club la daban, sabía que iría a verla. Al amigo ultra tímido y traumatizado que gustaba de Kubrick y la electrónica y que terminó desatado amando regularmente en una tina una fotógrafa que le doblaba la edad. Al poeta sin nombre del Queirolo que veneraba a Hora Zero, Verástegui y Domingo de Ramos. A mi amigo con cuerpo de Torito y alma de poeta que sabía de memoria las Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro. Al director de cine argentino que me empujó al abismo del Ulises de Joyce. Al vecino fan de Kiss que entrados los ochentas me regaló un prendedor y me infectó de los Sex Pistols. A los subtes San Marquinos que me presentaron a Bukowski, a Genet, Leuzemia y al Ché. Al esposo de la productora Nisei que me hizo viajar con Miles Davis y Coltrane (y que me llamaba cariñosamente myrealfuckinfriend!). Al desconocido alumno del otro turno de la prepa que dejó La Metamorfosis de Kafka abandonado en su carpeta y que sin su permiso me llevé. Al rollizo diseñador porteño que con The Future me dijo quién es Leonard Cohen. A mi amigo creativo (medio peruano, medio jamaiquino) que me enseñó qué es en verdad el reggae. A la vieja amiga que estudiaba letras y educación y deliraba por Banana Yoshimoto, la House Music y el gran César Vallejo, a la hacker skater de pelo naranja que adoraba el arte pop (y las pepas de ectasy) ... Y la lista seguro sigue, porque cada vez que lo pienso encuentro un rostro, un momento y alguna obra inspiradora a las que, como dije al comienzo, agradezco inmensamente sus arribos a mi vida.

Materia prima, adn, fugaz suma de casualidades que a su paso han hecho mucho por mi, incluído animarme a escribir este huachafo y delirante post.

...

13 comentarios:

Miss Julia dijo...

Cómo olvidar a los seres que nos presentaron tanta maravilla; yo recuerdo a la profe que me habó del bauhaus; a mi noviecito de dieciocho con el que leí a Verástegui, con el que ví "El Perro Andaluz", a mi viejita que me hizo escuchar The Doors y que me llevó al Queirolo a los 14, a un articulista que reseñó un ciclo de Fellini en la Filmoteca y que me soplé enterito, en medio de la fascinación y la defloración de mente, gracias a tí por traerme tantos recuerdos de mi también bien llamada y rica "malformación".

libelula dijo...

ala que chevereee, sin querer me hiciste recordar a toda la gente que manye, y me enseño todo lo que se. bsotes papa de rafaela

Patricia dijo...

Gracias por este 'huachafo y delirante' post. Me hizo pensar en como ademas nosotros influenciamos a la gente, y como la fuerza de esta influencia puede hacer que trascienda mas alla de la persona, si es que fue alguien que viste un dia o si es que era un amigo 'de siempre'. Ademas que ya tengo ganas de anotarme todos los nombres que diste y googlearlos todos.

Cat's dijo...

yo me alegro por has sabido rodearte de gente con muy buena sinfluencias que hoy te convierten en un hombre de lo mas interesante.

brindo por ellos.

Someone exactly like you. dijo...

Yo tambien doy gracias a quien me descubrió al señor Coelho

***N!nf@*** dijo...

oe q chvere un nueva entrevista, estare atenta.

El perro andaluz dijo...

Malditos esos, todos. ¿Qué haríamos sin ellos?

peregrino dijo...

Hay tanto por que dar las gracias, algún día haré el ejercicio que sin querer has propuesto.

Pero ahora te doy gracias por la foto de la Chica del Pelo Marrón, jajaja, me he sentido cautivado y eso solamente puede significar.... que tiene novio.

Nos leemos.

Bz dijo...

Hola, gracias por darte una vuelta por el blog. De Gould te recomiendo pues Bach: The Goldberg Variations si puedes conseguir la del 56 sino la versión del 81, sino pues Bach: Preludes, Fughettas and Fugues es muy bueno y hay una edición del 2003, ahora si quieres variar de Bach, pues él también tiene muy buenas interpretaciones de Beethoven, Haydn, Brahms, Schoenberg...

Saludos

El perro andaluz dijo...

Broder, me emcioné con el piropazo, y me lo quedo. Y decirte que me produce el mismo placer leerte, sonaría a que solo devuelvo el cumplido, por eso mejor no lo digo.

iziar leugers dijo...

yo me cuelgo de tu post para agradecer a un novio que me dio acceso ilimitado a su biblioteca, cuando yo tenia 20 años y no habia pasado de Un Mundo para Julius. Gracias T, donde quiera que estes!

fgiucich dijo...

Has tenido muy buenas fuentes de inspiración. Abrazos.

digler dijo...

somos el resultado de todo aquello que acontece a nuestro alrededor