domingo, 7 de diciembre de 2008

home alone


Cuando A. escuchó por primera vez ese sonido, se incorporó sobre la cama inmediatamente.
Sentado mirando la puerta de la habitación entreabierta, respiraba agitado y sentía que el corazón explotaba en su pecho. Estiró ligeramente el cuello hacia su derecha con los ojos bien abiertos y la boca tensa. Estaba seguro que afuera del cuarto había algo.
Todo estaba en silencio, menos su pecho. Entonces volvió a escuchar atentamente. Silencio otra vez. De pronto ahí estaba nuevamente ese sonido seco. Estiró la mano izquierda buscando en la oscuridad el interruptor de la luz de la lámpara, alerta, sin despegar la mirada de la puerta. No lo hallaba. Tanteó con el sonido viniendo desde fuera. Sus manos golpeteaban repetidas veces la mesita de madera buscando ese interrumpor. Seguía sonando ese extraño ruido, indescriptible, quizás como unos pasos arrastrados, pesados y torpes. Los ojos se le secaron por la ausencia de parpadeo y comenzó a agitarse más. El filo de la puerta que tenía delante parecía un barrote de ténue luz en medio de la penumbra. No alcanzaba el interruptor y ese sonido parecía estar en la misma puerta de su habitación. Tragó saliva y comenzó a rezar Ángel de la Guarda, dulce Compañía, no me desampares, ni de noche, ni de día. Sus manos hallaron el interruptor y de pronto una luz amarilla llenó la habitación. Todo estaba en su sitio. A., sentado presionando el interruptor y con la boca entreabierta sentía el cuello duro, congelado e inclinado unos centímetros a la derecha. Sus ojos miraban fijamente hacia la puerta y su respiración era violenta y entrecortada. El cuerpo se le había enfriado, estaba humedecido. Todo era silencio otra vez.
Miró alrededor. Ahí estaban su armario, sus juguetes, sus libros de cuentos, algunas fotos. No quiso pararse de la cama. Apagó otra vez la luz y se encogió internándose bajo las sábanas, descendiendo en posición fetal. Suspiró e intentó poner su mente en blanco. Solo un rato más y ya- pensaba. De pronto otra vez el sonido seco, como pasos que iban desde el corredor fuera de su cuarto hacia donde él estaba. Cerró los ojos con fuerza y cubrió totalmente su cabeza. Siguieron esos ruidos, cada vez más cerca, esta vez aproximándose a él. Sacó un ojo por entre las sábanas pero no alcanzaba ver nada en la oscuridad, solo ese sonido más cerca. De pronto, algo se sentó en el filo de su cama. A. lanzó un alarido y se sentó gritando repetidas veces lo más fuerte que pudo. Justo a tiempo una mano lo tomo por el brazo y acarició su cara enfebrecida.
Mientras A. enfocaba poco a poco la mirada reconociendo su entorno y recuperando el aliento, una dulce mujer de mediana edad le decía despacio al oído - ya...tranquilo, tranquilo mi amor, no fue nada...descansa que mañana tienes que ir a trabajar.
Eran las 3:47 de la madrugada.
La última vez que A. rezó el Ángel de la Guarda fue hace 27 años.

...

31 comentarios:

iziar leugers dijo...

por que todos, hasta los mas racionales, rezamos cuando tenemos miedo?

pilarmandl dijo...

¡Me gusta...!

Mu.- dijo...

yo hago lo mismo

G a b y m o r t e m dijo...

Ay!!!
carajoooooooooo
vivi cada instante
con el texto....

..
El rezar es una escapatoria,
un 'todo estara bien',
pero tambien me doy cuenta qe
podemos recurrir a eso en cualqier momento & lo hacemos cuando estamos al borde de la desesperacion :|..

Me lleno de ternura la parte
en la que aqella mujer tranqiliza a A ..

me recordo cuando mi abuela
venia a decirme qe todo estaria bien, al verme llorando en mi cama tras alguna discusion fuerte entre mis padres ..


:/

Me gusto mucho.
cuidese C:

Pilar M Clares dijo...

Ahora que cuentas de tus cajones rebusco en los míos y recuerdo como si fuera hoy mismo una noche recién vuelta del veraneo en que mi habitación me resultaba extraña. Despierta según creía, miraba al suelo y en aquellas baldosas veía toda suerte de espantosas formas que sin lugar a dudas venían a por mí. Caras terroríficas, largos brazos que extendían manos de uñas afiladas acariciando los bordes de mi cama. Solo la luz del amanecer puedo sacarme de aquel espanto. La luz fue la mano que calmó esas horas, quizás minutos o tiempo eterno. Hoy los terrores están en la luz, a veces.

Besico, ea, ea, ya pasó.

El perro andaluz dijo...

Los miedos nos acompañan toda la vida y mi ángel de la guarda, lo empeñé por un jonca de chelas bien helenas.

MariaCristina, dijo...

es la verdad, adelante y punto.
sí.

rR. dijo...

supongo que solo es la conciencia. o el angel de la guarda.


juajua.

Rossana dijo...

Relato con un final inesperado... Me gusto mucho.

Cada uno de nosotros llevamos dentro todas las edades vividas. Depende de las situaciones acontecidas el que alguna de ellas decida salir a luz, nuevamente... :)

Gracias por tu visita!
Saludos.

digler dijo...

el miedo nos llega a toda edad,de eso no hay duda

Calila dijo...

Creo que tiene que ver algo con la niñez, no tanto el miedo o la asusencia de el, tiene que ver con la inocencia de acercase a rezarle al Angel de la Guarda, volver a creer en eso que nunca hemos visto y que no hemos racionalizado. Volver a tener esa capacidad de sorpresa de los niños, y con esos ojos poder mirar de tanto en tanto el mundo.
Creo que estoy desvariando ya, mejor me voy
Me gustó mucho en todo caso.

Saludos

RAÚL dijo...

es inquietante sentir que fuera hay algo. sentir lo inexplicable. es cuando hasta el más ateo reza como dios.

Malena dijo...

De hecho sí, el mío es un blog feliz. Los diversos azares del destino me han hecho así, pero también lloro de vez en cuando.
Mi chinito sí trabaja en medios, no te equivocas. De dónde lo conoces?
Interesante blog, mi estimado M.
Gracias por leerme.

Ani dijo...

recuerdo mis temores de la infancia....solía rezar padrenuestros uno detrás de ortro con los ojos cerrados hasta quedarme dormida.
Has reflejado con maestría ese territorio de la infancia!

juanita* dijo...

Señor de los Cajones!!! He regresado... jaja. Muy interesante relato en suyo. Como va todo por alli?

Un abrazo grande!

en las nubes dijo...

me gusta la intensidad del texto, madre mia me converi en A. por unos instantes!
Me gustó mucho!!!
besicos

rR. dijo...

soñe que me atacaba un doberman enano. parece estupido. pero es en serio.

MariaCristina, dijo...

Verdades, verdades. El Gran Combo es lo máximo, y además de serlo, escuchar salsa siempre me produce muy buenas sensaciones, es linda, la salsa es linda.

Y ojalá que se te haya salido lo pitoniso y que tengas algo de eso también, ojalá que sea pronto, que llegue pronto, pero no me apuro igual :)

Saludos para tí también.

Ah! y qué lindo que te hayan gustado las fotos del flickr, lo comentaste en mi fotolog jajajajaja
un beso.,

xavier dijo...

El miedo hace rezar al mas ateo.

Miranda dijo...

Muchas gracias por visitarme en mi blog.Realmente me gustó mucho lo que encontré en el tuyo, empezando por el nombre, que lo encuentro muy sugerente.
Volveré a pasar, así que nos estaremos leyendo.
La historia me encantó, orientada a un suspenso que obliga a pensar en lo malo y que no era tal.

besos!

Libelula dijo...

Es de noche, aca llueve, y me asuste, si que me dio miedo, muy bien contado.
ala, me voy a mi cama,
escribe un libro. si escribelo.

Gracias por tus coments, es un honor para mi.
por la pachamama

peregrino dijo...

Extraño relato..... extraño.

Nos leemos.

José dijo...

Alguna vez me pasó algo parecido y al igual que A. lo primero que hice fue ponerme a rezar, a pesar de que casi nunca lo hago. El miedo es una de esas emociones que nunca voy a llegar a entender.

Por otro lado, genial que hayas llegado a mi blog. Lcd soundsystem es una de mis bandas favoritas.

Seguiré pasando por aquí.

Juanito el caminante dijo...

A veces me pasaba que no podiía dormir y no era porque escuchaba algo... era peor no escuchaba nada... y por eso el silencio hacía que pouedira escuchar cualquier cosa...

Pase muchas noches sin dormir...

Sigue caminando buen M... buen cajón...

Tormenta. dijo...

ufff jaja, que miedo! eso de escuchar un sonido estraño y no encontrar el interruptor me pone de los nervios!ja! depende a veces de la imaginación de cada uno, me gustó! un beso majo!.

Cathy Pazos dijo...

El miedo es algo que siempre nos ronda, por alguna u otra cosa, está en nosotros superarlo o no...

Besitos Miedosos... jajaja

:D

elena dijo...

en momentos asi, se agradeceria tener al lado a alguien, verdad?
bonito texto

maga dijo...

muy interesante y muy extraño también... Lo raro es que me "identifiqué" porque a veces cuando me despierto en la madrugada y siento ruidos o movimientos extraños, también suelo rezar... por qué será que todos hacen eso, no?? Será porque lo sentimos como nuestro "último momento" y queremos estar como en paz con Dios??

Artemisia dijo...

uhh si contara mis pesadillas... ssss , esque cuando "los otros" no te dejan tranquilo , recien te acuerdas de Dios,,, es lo natural. instinto humano inferior... simmmmplemennnte...

Clau dijo...

Que mostro escribes.... seguiré pasando por acá para encantarme con tus relatos... :)

(y si...todos rezamos cuando nos asustamos de noche.... y cuando el avion tiembla mucho en una turbulencia tb....)

Slds!!!!

g. dijo...

:)