martes, 26 de febrero de 2008

bluescama



bien que te guste la sandía
y que cada melodía
sea menos eléctrica entre nos.
que no uses maquillaje
y solo paguemos peaje
si el horizonte es prometedor.
que odies las drogas duras
que no digas- es por las puras-
que saltes conmigo del balcón.
que mojes tus pies en el río
y que para matar el frío
siempre elijas mi calor.
que te gusten los besos largos
que no temas al trago amargo
y me dejes tu sabor.
buena está tu piel mojada
que tengas de puta y de hada
sin cobrarme por favor.
bueno que estemos atados
que perdones mis pecados
sin llamarme pecador.

calato en cuerpo y alma
te digo...

sube
otra vez sobre mí
lléname todo de tí
y grítame -matador!-.

(aún sin melodía con instrumentos musicales)

lunes, 18 de febrero de 2008

sea


Y el eco de sus palabras repitieron lo que sin decir, me dijo;
- Cuenta tus días con dedos felices.



Y sonreí.

viernes, 15 de febrero de 2008

trip



Y entonces cuando me veas tan lejos, simplemente confía en la fuerza del nudo umbilical que nos conecta. A veces este soundtrack no quiere reproducir aquellas viejas y dulces melodías. Exiliado de Nunca Jamás, me cuesta tener que hacer cosas para poder recibir algo a cambio, ser consciente del tiempo, incluso tener que afeitarme.
Entonces cuando me veas tan lejos, tranqui. Estoy viajando dentro de mi.

domingo, 10 de febrero de 2008

fresona confesión soleada


mira


me pude quitar la careta

vestí mi traje de poeta

y me llevé lo mejor de ti


y mira

me sacié de tus sabores

me colmé de tus olores

y hasta lo pude escribir


pero mira

nos quedan océanos y chelas

colchones sin sábanas y velas

y claro, como te gusta


te llevas lo peor de mi.

domingo, 3 de febrero de 2008

tú sí sabes


a 10 cervezas y dos botellas de vino de profundidad, mi puesta de sol en sobremesa veraniega rozaba la perfección.

a algunos centímetros, mis animadas acompañantes lucían sus mejores pintas de Febrero limeño, mientras bebían y conversaban como yo no podría hacerlo.

A una de ellas me une el corazón y la piel. A la otra, una naciente y viciosa amistad en su sentido más sano.

Mientras entendía lo que realmente decían cuando sus almas de mujeres se entregaban a la charla, pensaba; si alguna mujer pusiera una Escuela para Aprender a Amar se haría millonaria.

Las mujeres saben amar.