Mostrando las entradas con la etiqueta pasiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta pasiones. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de julio de 2009

primera vez


Tu geografía luego se volvió refugio de una intensa biodiversidad emocional. Solos los dos, qué más faltaba en este espacio colmado de tiempo?
Con la paz, mis dedos colonos te exploran como celosos invasores de tu tibia superficie ahora exenta de pureza. Alejada del dominio de la luz, pude contemplar como se extendía eterna y húmeda. Fuera de toda calma, palpitas bajo tu superficie a manera de lamento, brillante y con terciopelo perlado cubriendo todo tu ser, elevándote y encogiéndote como un respiro. Reinaba el silencio tras el caos en esa dimensión que nunca acepté como modesta y que finalmente hice mía sobre tí, sobre el suelo y sobre mis principios. Qué te puedo decir sobre el mismísimo momento; poesía pura. Soñado, repasado, imaginado y masturbado tantas veces. Masticado, dilatado, violentado, alterado, reinventado tantas otras. Finalmente ejecutado con gracia y compás. Detalles: extrañé una mirada, un instante de contacto visual. Gran ausencia. De ahí que concluyo que la física triunfó sobre la química en esta combustión. Le faltó alma, pero de ninguna manera eso alteró el resultado, al menos para mí. Me quedo con tu silencio esquivo, tus labios apretados, tus párpados ajustando la mirada, como queriendo protegerla de una segunda puñalada. No importa ahora, aunque no te pude clavar con la mirada, igual conseguí clavarte con lo que quería. Igual que me clavé en el barrio, en tus paseos, en nuestras primeras palabras y sobre todo en tu futuro, ése que se quedará entre nosotros desde hoy. Ahora, quedan mis dedos paseando sin señales sobre ti. Adaptados al clima, repasan y registran los segundos para alimentar los recuerdos que seguro ambos viviremos cada vez que cerremos los ojos. Esa será nuestra unión, un sueño que renacerá cada noche y aunque físicamente estemos separados, no te olvidaré y lo mejor, tampoco podrás olvidarme. No, de esta marca no te olvidas.
No tienes que llorar, también es mi primera vez, pero confieso que pudo haber sido distinto si no hubiera tenido que forzarte.

...

jueves, 21 de mayo de 2009

viejo mancebo



Al fin, tras minutos de contemplar cada detalle de su cara, Fer se animó a darle vuelta a aquel espejo circular de dos lados. Ahora, el sincero e implacable espejo le devolvía una imagen mega ampliada y llena de violentas imperfecciones propias de la edad. Fer nunca se vió tan arrugado, poroso y lleno de irregular pelo germinando en distintos lugares de su cara. Lo peor para un tipo maduro como él no era descubrir aquellas grietas y desagradables detalles de su rostro ampliado, sino atreverse a dar unos pasos hacia atrás para contemplarse entero, en toda su desnudez.

Fer nunca quiso creer en eso de la crisis de la madurez, sin embargo en ese instante algo explotaba dentro de él.
Había dejado hace tiempo el saludable y placentero vicio de la masturbación, el mañanero repentino, cuando los hijos y el cansancio se llevaron la pasión matutina con la que arremetía a su compañera, subrayando en cada embiste toda su masculinidad entregada al amor/pasión, desterrada luego por el llamado amor-heróico, patéticamente condimentado con estress, flojera, problemas laborales, económicos, familiares y en consecuencia sexuales, los mismos que entendía en un comienzo podrían convertirse en preocupación, luego en tragedia, después en asunto pendiente y finalmente en indiferencia total. Fer sabía que tras tantos años las prioridades en un núcleo familiar suelen ser batallas muy distintas en el día a día y que ahora él estaba muy lejos de sus años como cazador nómade de piel firme, conversación avispada, mirada efervescente y sobre todo seguridad en sí mismo.
Retrocedió pálido al pensar en eso.
Sobre la papada de barba tupida salpicada de platino se expandía un pecho del que colgaban dos tetillas también cubiertas de pelo, parecidas a un par de desabridas ubres apuntando cada una hacia extremos diametralmente opuestos. Más abajo, una panza prominente. Más pelo. Ausencia de cintura y al centro, reposando en la sombra un sexo flácido como un guerrero que pasó del reposo tras la victoria a un símbolo de la jubilación y ausencia de vida. Finalmente tras ese epicentro ovalado que era su vientre, dos arqueadas piernas flacas soportaban todo su ser. Para rematar el cuadro, pies callosos de uñas gruesas y largas, como de dragón envejecido.
Suspiró y resignado decidió abrir la puerta para salir del baño.
Lo sorprendió una intensa luz, a diferencia de la oscuridad que esperaba tener y que sabía por acuerdo se respetaría en un momento tan especial como el que le tocaba compartir una noche más. El pánico se apoderó de él. Se sintió penosamente desnudo, vulnerable, indefenso.
Pero eso duró muy poco, una vez que reconoció la voz familiar de siempre que le decía - sigues siendo el hombre maravilloso y sensual del cuál me enamoré hace tantos años.

Al día siguiente en la oficina, Fer sonreía feliz. Recordó además algo que oyó decir a Julian Kay, personaje caracterizado por Richard Gere en la película American Gigoló de 1980 - pase lo que pase, hagas lo que hagas, ten siempre tensa la quijada. Y siguió sonriendo.

...

sábado, 20 de diciembre de 2008

amor ciego/ciego amor


Cuando el bastón de F dió un golpe en la superficie que tenía a su derecha, el sonido hueco de la pared le indicó que ya estaba en recepción del hostal.
Apoyó su mano sobre el mueble de la entrada. Tenía el cuello levantado ligeramente hacia arriba, así que la luz el foco coronaba con un brillo particular el filo de sus lentes oscuros de carey. El tipo de la recepción sabía a qué venía y lo condujo a su habitación.
Una vez dentro, F se sentó sobre la cama a esperar una visita.
Veinte minutos después alguien golpeó suavemente la puerta. Adelante dijo F, percibiendo el sonido de unos tacones sobre el agrietado piso de madera ingresando a la habitación, hasta sentir que alguien quedaba de pie exactamente delante de él. Registró un perfume dulzón e intenso y el tenue sonido de una respiración.

- eeste...bueno, antes que nada gracias por acceder a venir. Verás, esto te parecerá absurdo pero llegué a ti por tu voz. Más bien, por tus jadeos, suspiros, gemidos.... no no, no te asustes. Desde mucho me acompaña un vicio solitario...verás, alquilo una habitación acá y suelo escuchar a muchas parejas hacer el amor, de día, de noche, por las madrugadas. Verás que en mi condición ese registro se presta para infinitas visiones, claro... así una vez pude escucharte, ya que entiendo sueles atender a tus clientes en la habitación de al lado, la 302.
Desde entonces te he escuchado tantas veces suspirar profundamente, gemir con tanta ternura y terminar como una fiera, voraz, plenamente entregada y debo confesarte que te cité porque estoy perdidamente enamorado de ti...comprenderás que no puedo verte, pero te he escuchado siempre y eso me basta...te siento y mi corazón está totalmente en ti. Te amo, te deseo, quiero estar en tus brazos y quizás, si no pudieras permitirme ser tu pareja, al menos déjame conocerte mejor...mira, esta cita la pagaré, no te preocupes, sólo déjame poseerte y ser por un momento aquel protagonista de las visiones que llevo en mi mente...déjame gozar de ti y quién sabe, al vernos siempre podamos con el tiempo, quizás ir más lejos...te amo, te amo perdidamente...déjame estar contigo...porque yo...

F sintió el perfume más cerca y la yema de unos dedos que se posaban sobre sus labios solicitando tiernamente silencio. Luego vino un suave y dulce beso que F dibujó en su mente y que le supo a sueño cumplido. Unas manos amables lo ayudaron a echarse sobre la cama.
F sonreía sintiendo que el corazón lo le cabía en el pecho. Por fin, pensaba. Luego, los tacones fueron yendo lentamente hacia el baño.
Todo se volvió más oscuro cuando F escuchó que su más dulce fantasía, ante su asombro, levantaba la tapa para orinar.


...

jueves, 4 de diciembre de 2008

juego de manos


Su cuerpo se puso rígido y el tiempo dejó de ser tal.
Bajo su piel, un torrente de calor/color le ofrecía un nuevo sabor de vida. Cosquillas. No, dedos. Labios quizás, haciendo círculos sobre su vientre. Un millón de vidas y manos alrededor de su piel. Suspensión, ausencia de gravedad. Se perdió entre sus dedos pero se sentía angelical. Llovía, se purificaba. Llegaba la santidad. Nada humano habitaba dentro entonces; reía sin sonreír, sentía sin tocar, perdió carne, sexo y edad. Era dios elevado a la sublime potencia. No se escuchaba respirar, pero sentía que el aire pasaba violentamente a través de su ser. Sin decir palabra dictaba claramente: no soy, no estoy, no doy. Se reconoció y se sació de su nueva condición, intentando eternizar el viaje, suplicándole a sus dedos no perder la ruta. Se engullía el momento con todo y su nombre, no había piedad ni verguenza. Sus párpados amortajaban unas pupilas feroces queriendo escapar. Era voraz.
Luego el vértigo abrazó la paz y reconoció a lo lejos el factor humano acercándose en slow motion. Anatomía y alma se estrellaban tiernamente. Intentó resistirse a cambio de más y obtuvo violentos espasmos. Recuperó su piel, su nombre y comenzó a escuchar su corazón. Su mente rastreó algo parecido a su primera llegada al mundo. Lo confirmó cuando abrió los ojos y vió otra vez la luz.

Cuando bajó al comedor a cenar, sintió que todos alrededor sabían lo que había hecho.
Registró sus miradas y gestos como navajas heladas. Mamá parecía tensa como un tótem. El más pequeño tenía un aura de inquisidor. Sintió nuevamente calor en la piel. La mesa entonces era una hoguera.
Papá preguntó dulcemente - qué tanto hacías arriba que no bajabas a comer?
Ella se encogió de hombros sin despegar la mirada del diseño de líneas rojas que adornaban el borde del plato.
Luego dijo para si - ...quiero más.

...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

ideales


Qué costumbre la nuestra (oh, descubierta con agrado y júbilo!) de reconocer y clasificar ideales.
No me refiero a planes futuros, sueños o proyecciones. Eso no nos va (muy fresa para esta pasión, muy organizado para nuestro momento, muy previsible para este viaje). Voy al tema de aquellas cosas insignificantemente simples que experimentamos, registramos y repetimos para asegurarnos luego cierto tipo de franciscano placer y para lo cual no necesitamos más que las ganas. Por ejemplo, mencionemos algunas aprobadas y de consumo habitual ; la raspadilla de aquella tienda de sanguches por la Benavides que te aloca. Las mieles mezcladas (de pura fruta, claro) coloridas y sinuosas deslizándose apetitosamente sobre el hielo picado, el milhojas de Belgravia, ligero de azúcar, crocante al mordisco, con crema y su fresa de corona, el agua mineral San Mateo (con gas y helada, jamás con hielo) que ambos reconocemos como la mejor agua del mundo, el pan caliente con jamón de nuestras tardes mancoreñas en implacable bajadón , la Pilsen helada en lata, el whiscola callejero y nuestro vino Las Moras (con o sin amigos, total igual nos encanta beber), la adicción a las gomitas Frugelee que compramos por bolsas grandes para mezclar sus sabores en un rumiante y catatónico loop tan único que resulta ideal para elevarte de este mundo, cualquier puesta de sol, quizás una tarde de verano en El Silencio. La rica miel y lo que viene después. Nosotros, como sea y donde sea.

Pero qué linda es la vida cuando la vida es linda! (y simple).




Oye, no te provoca un chape?


...

viernes, 24 de octubre de 2008

en mi cabeza están de moda

Rafaela durmiendo a mi lado. Besos, patadas y amor.
Tu foto sonriendo su única sonrisa repetidas veces. Orillas y Charlie Melnik, Múm, la magnífica revista DeDoMedio. Una siniestra melodía infantil con el acento francés de Carton Park.
Calamaro gratis para incrementar la melancolía dominical. Mis ojos que ven mucho menos. Mi cruda desnudez frente al espejo cada mañana. La piel que existe para la moda aburrida y el caótico placer, cubriendo lo que no quiero enseñar pero que a tí ofrezco de a pocos.
La plata que no tengo y la que no tendré. Los litros de vino que me tomaré ésta y varias noches.
Tu nueva ropa interior. Lima con sol indeciso. Los Soprano por segunda vez. Tu blog, el tuyo y el tuyo también. Té verde y el beat fulminante de Does It Offend You Yeah.
La deliciosa manera en que pierdo el tiempo laboral para ganar otras cosas cerrando mis días con sabor a triunfo.
Siempre yo.

Yeah.

...

domingo, 19 de octubre de 2008

RPM



La minúscula mayoría interesante suele tener lo que también denomino RPM (revoluciones por minuto).
Arden por dentro, incendian por fuera y arrasan con lo que venga. A su paso pueden dejar el embrión de una tendencia, un asunto por resolver, muchos asuntos resueltos o el violento caos emocional del amor en sus dos versiones; amor de vida y amor de muerte.

Cautivantes, hedonistas y veloces, se asemejan más a un virus con ropa que a una persona vulgarmente común. Son los grandes escritores de la vida de los otros y en cuyos capítulos compilados se encuentra la obra de sus propias vidas. Son los domadores de la razón.
Sus revoluciones pueden manifestarse en dos niveles, el nivel movimiento; velocidad, discontinuidad, rastro, búsqueda, intensidad, y el nivel cambio ; influencia, transformación, consecuencia, onda expansiva.
Sin ellos, la inofensiva arma de nuestra consciencia jamás podría afilarse, no encontraría cupo en los momentos inmortales de nuestra existencia, ni mucho menos tendría el más mínimo valor social. Seríamos realmente efímeros y volátiles, entes sin rastro, materia inútil.

Buscamos incoscientemente nuestros pares, el mundo perfecto y seguro.
Nos atemoriza el cambio, la revolución constante. Necesitamos un horario, una agenda, días para hacer el amor, nuestro tibio lado de la cama, fechas especiales para decirnos la dolorosa verdad y regalarle una sonrisa forzada a nuestra pasiva existencia.
Otros en cambio buscan el fuego en el cielo de sus templos. La sangre real que da luz y reinventarla cuando el sol acaricia sus rostros. La creación como un reto al divino que nos hizo creadores también.
Nos enseñan a sonreír porque se debe sonreír. A no pelear porque es malo pelear.
Y hay quienes te regalan una vivencia que es mejor que toda una carrera profesional. Besos que son más poderosos que el más longevo matrimonio. Noches compartidas más intensas que las vacaciones mejor pagadas en el destino de moda.
Y hay miedo al cambio.


Cae del periódico del día un catálogo de Temporada Ripley mientras garabateo en mi mente estas ideas.
Me encuentro con la felicidad con código de barras.


Vive la Révolution !

...

sábado, 11 de octubre de 2008

morirse un poco

Si bien al hacer el amor cada momento tiene su propia magia, la energía que recorre nuestro cuerpo llevándolo hacia ese sublime big bang seguirá siendo una fuente inagotable de sensaciones que descifrar, además de disfrutar claro.


Te animarías a sumarle alguna adicional ?







Aleluya.


...

domingo, 5 de octubre de 2008

un viernes

3 horas de whiscolas en El Pasaje Suche y Miraflores te saca los dientes. Siempre llegamos como queriendo limpiarnos de la vida.
Hambrientos y locuaces nos revelamos más.
Bebemos como santos y le acariciamos la espalda a la noche.
Hablamos como tiramos: largo y rico.
Luego baile. Dos ángeles desnudos sobre un alfiler.
Todos alrededor tienen la sangre púrpura y la lengua dura.
Las luces cortan el aire y lo dejan mostrarse metiendo sus narices entre nosotros. Respiramos de todos, todos juntos. Compartimos tempestades y puchos.
En ese momento estamos sintiendo lo mismo que el total de mortales ahí dentro. Quizás dure 3 minutos con 47 segundos, pero a nosotros nos parece varias vidas. Un beso agresivo nos eleva varios metros por el aire. Somos todo entre todos y a la vez no existimos para el tiempo.
Entonces perdemos la memoria, para comenzar a ganar algo mejor.

El otro día me dijiste mientras manejabas - esta canción me provoca correr.

Y pisaste.








...

jueves, 2 de octubre de 2008

Cazadores de momentos


Acéptalo, nos hemos convertido en cazadores de momentos.
Hay quienes cazan especies vivas. Nosotros cazamos fragmentos de tiempo.
Hay quienes al cazar infringen la ley o se convierten en asesinos, piratas, en delincuentes. Nosotros asaltamos al tiempo que nos pertenece y no hay leyes que nos castiguen.

Coleccionamos todos nuestros momentos ; en papel, arena o fragancias. A veces en una reproducción fotográfica o audiovisual. En roca, en flor, en todo tipo de superficies. A veces en una voz. Otras en nuestro mismo cuerpo. En lágrima o sonrisa. En el mismo sol.
Cada trofeo inevitablemente extiende el alcance de la cacería, dejando abierta infinitas posibilidades más en este safari de pasión, por lo que nuestro viaje se vuelve infinito y siempre productivo (y claro, nuestra colección cada día crece más).

Recuerdo una cacería memorable en la playa. Nos llenamos de las más variadas especies de instantes. En silencio divisábamos cada nueva presa y al segundo siguiente ya era nuestra. Nos resultaba imposible descansar. Mirábamos el mar con un tinto que respiraba con fondo musical. Al oscurecer tus dedos en la arena formaron círculos matemáticamente perfectos. Cantaste - I had a dream /that no one else could see/You gave me love for free - y nos la pegamos con tinto y amor. Entregados a la embriaguez del momento perdimos todo lo cazado con la fiebre del amanecer. Despertamos felices pero sin las presas del día anterior. Me sentí triste al perder todo lo cazado las últimas horas. De aquellos momentos no quedaba nada.
Mientras abrías las cortinas y el sol limpiaba el aire, dijiste despreocupada - tranquilo, nuestros sentimientos no están en peligro de extinción.

Luego me preguntaste si había visto tu calzón.

...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Vidas poco ejemplares



Me reencontré con una interesante antología de vida y literatura a cargo de Guillermo Niño de Guzmán llamada Relámpagos Sobre el Agua (Jaime Campodónico Editores - 1999). Imagino que el título alude a la pela de Wenders del año 80, pero eso no importa. La portada tiene una hermosa foto de Peter Orlowsky y Allen Ginsberg desnudos (en todo el sentido de la palabra) y felizmente abrazados. Lucen honestos, enamorados, con las miradas calientes. La foto la tomó Richard Avedon en 1963.



El libro contiene datos biográficos sobre distintos escritores que de una u otra manera han llevado vidas intensas, malditas y cuya obra ha tenido como materia prima justamente esta condición marginal, abyecta y particularmente sensible a todo lo que nos rodea.


Es probable que para muchos esta pequeña muestra resulte un compilado de vidas poco ejemplares, menos escandalosas hoy de lo que en su momento fueron, menos subversivas, mucho menos rebeldes. Quienes no los conocen podrían afirmarlo, incluso encontrar una tara en común entre todos estos demonios, pero sin duda ellos fueron mucho más valientes que la mayoría de "escritores malditos" de hoy, dotados de una sensibilidad extrema hasta el grado autodestructivo, nihilista, puro en esencia, quizás incomprensible para muchos. Y sobre todo, brillantes y talentosos.


Consideremos algo; en los tiempos en los que estos artistas desarrollaron sus obras, la moral y la política eran distintas. Sus luchas fueron mucho más violentas, personales y trascendentes. El impacto que generaron y las reformas que impulsaron han tenido una repercusión que dura hasta nuestros días, haciendo que los rebeldes de hoy parezcan caricaturas o productos reciclados del pasado. Malas copias, productos fallados del marketing.


Los invito a darse una vuelta por las moradas de algunos de ellos y sentarse a cenar y beber del cuerpo y la sangre de maestros como Genet, Bukowski, Kerouac, Céline, Rimbaud, Onetti, Salinger, Ginsberg, Carver, Capote, Faulkner, Miller, Gordimer, Lowry , Ginsberg , Burroughs, Baudelaire y muchos más.


No volverás a ser el mismo. Te lo aseguro.


...

martes, 23 de setiembre de 2008

a los culpables, gracias.



Una retrospectiva en la desaparecida (y majestuosa) Filmoteca de Lima cerró en unos agonizantes ochentas mi pasión por el genio de Luis Buñuel. No hubiera llegado a él si meses antes no recibiera de un profesor unas fotocopias viejas con un capítulo entero de las exquisitas memorias de Buñuel, Mi Último Suspiro llamado Los placeres de aquí abajo , donde además de repasar todos aquellos placenteros detalles que poblaban su universo, revela la receta de su personalísimo martini llamado buñueloni (hablar sobre este capítulo, y es más, sobre este libro quizás amerite mucho más que los desnutridos textos que suelo dejar por acá) capítulo que disfruté pleno, al que siguió el libro entero y que hoy agradezco mucho haberme dado aquella oportunidad, aquel momento en que a este maestro se le ocurrió pensar - creo que al zambito le podría interesar...
A lo que iba; cuando repaso cómo muchas de las cosas que me inspiran y se constituyen como referentes en mi vida llegaron a formar parte de mi, es que considero oportuno evocar por un momento solo algunos personajes, anónimos esta vez, que pusieron a mi alcance tanto arte, talento y filosa cultura que sirvió no solo de información, sino también de formación (o deformación?) personal en todo sentido.

Aquella primera novia que entre besos me comentó que en El Lobo Estepario de Hesse existía un hermoso poema llamado Los Inmortales. Al compañero de Instituto al que le pedí prestado el libro para leer aquel poema y que una vez embrujado por el texto jamás devolví. Al joven periodista que escribió en una revista local un artículo llamado Los Jóvenes Salvajes sobre la Beat Generation y que al leerlo me hizo seguirlos febrilmente hasta el día de hoy. A la compañera de prácticas que borracha me presentó a Dylan, Sabina y El Concierto de Aranjuez antes de meternos a la cama y meter la pata para bien. Al pintor gay que hoy radica en Barcelona (y triunfa con un grupo de ambient music) que me desnudó a Baudelaire y Rimbaud, junto a Velvet Underground y Lou reed. A aquel pariente fanático de Los 7 Samurais de Kurosawa, tanto que cada que en un cine club la daban, sabía que iría a verla. Al amigo ultra tímido y traumatizado que gustaba de Kubrick y la electrónica y que terminó desatado amando regularmente en una tina una fotógrafa que le doblaba la edad. Al poeta sin nombre del Queirolo que veneraba a Hora Zero, Verástegui y Domingo de Ramos. A mi amigo con cuerpo de Torito y alma de poeta que sabía de memoria las Prosas Apátridas de Julio Ramón Ribeyro. Al director de cine argentino que me empujó al abismo del Ulises de Joyce. Al vecino fan de Kiss que entrados los ochentas me regaló un prendedor y me infectó de los Sex Pistols. A los subtes San Marquinos que me presentaron a Bukowski, a Genet, Leuzemia y al Ché. Al esposo de la productora Nisei que me hizo viajar con Miles Davis y Coltrane (y que me llamaba cariñosamente myrealfuckinfriend!). Al desconocido alumno del otro turno de la prepa que dejó La Metamorfosis de Kafka abandonado en su carpeta y que sin su permiso me llevé. Al rollizo diseñador porteño que con The Future me dijo quién es Leonard Cohen. A mi amigo creativo (medio peruano, medio jamaiquino) que me enseñó qué es en verdad el reggae. A la vieja amiga que estudiaba letras y educación y deliraba por Banana Yoshimoto, la House Music y el gran César Vallejo, a la hacker skater de pelo naranja que adoraba el arte pop (y las pepas de ectasy) ... Y la lista seguro sigue, porque cada vez que lo pienso encuentro un rostro, un momento y alguna obra inspiradora a las que, como dije al comienzo, agradezco inmensamente sus arribos a mi vida.

Materia prima, adn, fugaz suma de casualidades que a su paso han hecho mucho por mi, incluído animarme a escribir este huachafo y delirante post.

...

lunes, 15 de setiembre de 2008

Dueño de una vida poco ejemplar

A los que no cambian.
Menos mal.


Prefieres de calle que de catálogo

Pata al suelo, cuello al cielo

culo pegado a ti.



Vivir de pasiones y de ansias

con bolsillos sin ganancias

que te aten al montón.



De los amigos la sabia

de la verdad toda la magia

con la vida cual ladrón.



Arrastra tu melodía

tu valor tu cobardía

con ellos mucho mejor.



Y cuando no lo soportes

y con otros mal te portes

jura como sueles hacerlo

ser aún mucho peor.



...

miércoles, 10 de setiembre de 2008

a quien corresponda





No eran solo palabras.
Eran voz, tacto, temperatura. Momentos.
La inevitable embriaguez de la lectura enviando desde su cerebro golpecitos sincronizados y secuanciales hasta la puerta de su corazón. Se inicia la turbulencia emocional.
La piel que se eriza. El disfrute pleno.
La gustosa repetición de las líneas.
Una. Otra. Y otra. Y otra vez.
Saciarse de su voz escrita. Atesorar en su regazo aquel instante perfectamente bordado en un papel. Sumergirse en esa caligrafía de venas azules por donde corre tinta con el ADN el amor.
Estar vivo, respirar con los ojos, alimentarle el alma. Ser inmortal a la distancia estando aún mucho más cerca.

Sin razón alguna, un día la privó de esa fuente de vida.

Hace tanto que no le escribe una carta a mano, que ya ni recuerda cómo hablaban sus letras.

...

martes, 26 de agosto de 2008

postales del relajo y reseña














...

Fuimos tras la vida.
Cargamos mochilas en un viaje con mala noche que nos trajo de Lima a Tumbes por el aire y luego en buses apurados que escapaban del paro que se anunciaba en Guayaquil a partir de las 00 horas. Sudamérica tiene todavía tanto por crecer.
Migraciones y todo eso es inevitable. Los militares son iguales en todos lados.
Con un poco de paciencia y discreción evitamos quedarnos encerrados con ellos y sus botas de mala calidad y pésimo gusto.
Montañita nos recibía húmeda, libre y sin sol. Es una hermosa tierra civilizada por salvajes y amantes de la vida. Estábamos en casa.
Vivimos del mar, compramos papel rizla en una tienda de artículos hemp atendida por dos encantadores amantes de la ganja, comimos el peor ceviche de nuestra vida y nos emborrachamos con whiscola.
El postre fuimos nosotros.
Cargamos con arte, empanadas, piedras, escritos, sonrisas y nos fuimos a Máncora. A la vuelta otra vez la milicia ecuatoriana nos despedía a gritos.
Máncora nos recibió a besos de sol y elegimos mudarnos a la playa. Nuestra primera fiesta comenzó con cerveza desde las 10 de la mañana y terminó con baile, besos y sanguches de carretilla en la madrugada.
Luego vino Zorritos y su mar tibio. Cielo cubierto pero cubiertos llenos de excelente comida.
Dije que Kerouac y los beats son todo. Ella me dijo que Bayly como escritor es un buen periodista. Brindamos por nosotros y la vida. Comimos el mejor ceviche de nuestra vida todos los días. Vino blanco por las tardes para ver el sol extinguirse en el mar. Vino tinto para la arena tibia, la noche frente al mar y el diluvio estelar.
Desayunamos piel con amor y fugamos a otras arenas. Pocitas, Los Órganos. Largas caminatas. Fotos, risas y textos. Noche con vodka traicionero riendo al ver como una jauría de citadinos sodomizaban a una pobre gringa borracha que sentía vivir una experiencia cósmica en una playa perdida o en un capítulo de algún bodrio tipo Lost, devorada por los aborígenes de la región. Digno de NatGeo.
Nunca supimos si sigue con vida.
Siguieron despertares que acariciaban la perfección.
Seguimos al sol y nos bautizamos religiosamente cada día en el Mar de Grau. Por las tardes disfrutamos del pan casero de Santiago, hecho en el horno de su hogar-panadería. El favorito; jamón y queso. Los churros con manjar blanco ideales para el bajadón. Ya de noche, los Mojitos del Surfer's Bar en el Happy Hour más japi de todo el día. Buena música, excelente ubicación para ver desfilar a toda la fauna mancoreña. Garabateamos las paredes del baño dejando más de un mensaje, dibujos y firmas.
Amanecía otra vez y desde la ventana del cuarto la inmensidad azul nos señalaba el camino.
Inventamos canciones y las cantamos con los ojos puliditos. Ella disfrutaba el mejor instante cuando una raya escondida en la arena quiso dejar una firma en su pie. Era nuestro último día. Nunca vi a nadie sentir tanto dolor físico. El doc de la posta era un surfista amable y fuma-ganja que sudaba preocupado al verla temblar de dolor. 30 minutos y cinco inyecciones después el dolor pasó. Su pie parecía un hermoso tubérculo tatuado con tres estrellas.
Tras empacar con nostalgia limeña y desalojar a un ratón que había colonizado mi mochila nos despedimos de la playa, bendecidos y purificados.


Mientras escribo esto observo el cielo acá. Algo me dice debes volver.
Desde ya soy dichoso.
Tu dirás...

....

jueves, 7 de agosto de 2008

apocalipto




Te llevo conmigo.

Me llevo tu risa, sábanas, tu piel en mi.

Las letras de Dylan y Reed.

Una lejana melodía de Sigur Ròs.

La botella , la pipa y la alegría.

A Cohen, a Bukowsky y a Rimbaud.

A la Beat Generation/ lo mejor de su lado peor.

Vino, pan, sal y lágrimas con risa.

Arena de las playas donde nos amamos sin prisa.

Los árboles que escondieron nuestra primera explosión.

El alma de los malditos/ para darte como loco, poeta y artísta.

Tu imagen sin perderte de vista.

Mi palabra única y desnuda, sincera y siempre lascerante.

Mala vida como canta Manú Chao/ el caminante.

Puesta de sol con chela, bate y bajadón.




Te llevo conmigo.

Nos vamos a la mierda

que por ti

la convierto en algo mejor.

...


domingo, 13 de julio de 2008

arribos


Destino no debería ser una palabra que se refiera al lugar donde llegas al viajar, sino más bien a lo que ahí te espera.

Bolso alegre. Reloj ausente. Chanclas soñadoras.
Cielo cariñoso. Calor abrazador, besador y carretón.
Mulata tú. Esclavo yo.
Beberemos cerveza y nos reiremos de los e-mails.
De los zapatos. De la compu.
De los otros.
Haremos el amor con arena y sal.
Y olvidaré mi nombre.

Pero el tuyo jamás.



(Los MGMT cantan graciosa y dulcemente / I'm feeling rough, I'm feeling raw, I'm in the prime of my life/Let's make some music, make some money, find some models for wives/I'll move to Paris, shoot some heroin, and fuck with the stars/You man the island and the cocaine and the elegant cars/... too much psicodelia.)



Me voy a Montañita en poco.


Y estoy sonriendo ahora.

...
Cuál quieres que sea tu próximo destino?


sábado, 12 de julio de 2008

fechorías


Lo que más me gusta de robarnos el corazón mutuamente
es que siempre en la guarida disfrutamos del botín.


Y si nos pillan, no correremos.
Pero eso si, que nos encierren juntos.
Entonces nos vendría mejor la cadena perpetua.



...

cuál es tu fechoría compartida?


domingo, 29 de junio de 2008

cariño & engorde


Tras consumar nuestro habitual encuentro, retozábamos tibios y satisfechos a manera de sobremesa.
- sabes que el sexo provoca cariño...- disparé sin mirarla, macho y seguro, intentando explicar que esta intensa aproximación podría tomar un giro emocional fuera de libreto que ya comenzaba a preocuparme.


Me miró de lado.
Dejó escapar un aire color risilla.

- No te preocupes - sentenció segura - el amor engorda y eso no me va.
Su sexy silueta cortó deliciosamente la línea de luz que la llevaba al baño.


...

domingo, 22 de junio de 2008

vía Tú





ley del cielo
y de la tierra

canto de calle
huracán del porvenir

Sensual emboscada
con ombligo de mujer

tu paso alimenta
la puteza de mi alma

...