viernes, 27 de febrero de 2009

diminuto final infeliz




Los apasionados besos de los protagonistas de la telenovela de las 8 le resultaban inquietantes. Siendo las 8:14 , C deseaba más que nada en el mundo que su esposo llegara al departamento y la viole varias veces.

Cuando llega J, encuentra a C dispuesta a masturbarse pensando en aquellos primeros besos a escondidas con amigos/conocidos/desconocidos. Pensando en las primarias sesiones masturbatorias sobre su cama llena de stickers de Hello Kitty y números de teléfonos de distintos muchachos garabateados con tinta azul Faber Castell. La encuentra dispuesta a hacerlo pensando en cómo fue descubriendo el sexo con él para quedarse con él, casarse con él y ahora esperar fiel y humedecida para ser sometida por él.

J dejó las llaves sobre la mesa y le pidió disculpas sin la menor emoción, pero le resultaba imposible quitarse el traje de hombre casado que llega tarde de trabajar.
Luego, impasible y lánguido, le preguntó qué había para comer.

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lunes, 23 de febrero de 2009

es evolución nena!



Un sostenido cambio social-divino afectó drásticamente el equilibrio del sistema y su rica forma de vida. Se extinguieron fuegos y se aplacaron temblores. La combustión pasó de ser espontánea a ser controlada.
Aquel frágil y maravilloso mundo comenzaba a girar directo hacia la evolución.

Las líneas de expresión de sus nativos, esas que alguna vez fueron mapas de la felicidad, se reinauguraron como autopistas que ahora conectaban la vida con la rutina, en viajes loopeados de 24 horas, 365 días al año totalmente gratis y all inclusive.
Se abandonó la salvaje desnudez y se dio la bienvenida a la moda. Se impuso la educación y se automatizaron la mayoría de los momentos, las formas sobre los fondos y la bandera de la seguridad flameó en lo más alto. Se dejó la caza y se estableció la casa. Aparecieron las horas y los horarios. Se reordenaron las apetencias y los momentos de consumo. Se prohibió comer con las manos, pero también con los ojos y con el pensamiento. Se impuso la ley de la piel limpia, pero no se aplicó un decreto para el alma. Se fijaron verdades pero se dejaron libres las mentiras y se le impuso un valor económico a prueba de cualquier valor moral, solo para evitar epidemias. La comunicación simple se hizo simplona. Se lanzó con éxito un plan vital que recreaba el viejo modelo de vida, que para mayor confort y seguridad de sus usuarios, contaba con un modernísimo sistema electrónico digital de avanzada, 100% garantizado (se incluyó el programa de emociones producidas totalmente gratis)
Finalmente se enseñó a las almas a caminar en dos pies sobre la alfombrada superficie de la razón.

En silencio, durante larguísimos tic-tac's, sus habitantes notaron inquietos que aunque estaban uno al lado del otro, cada cual gobernaba y defendía su porción tierra bajo el mismo cielo de cemento, todo esto iluminado por la apática luz de la electricidad.

Inevitablemente, se extinguieron.

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miércoles, 18 de febrero de 2009

cuestión de segundos



En un segundo la vida otra vez había cambiado.
Un momento antes él jugueteaba con el ombligo de ella y escuchaba su risa vibrante y luminosa, envuelto en aquel espiral de alegría, pelos largos y piel morena. Una suma de momentos antes, la puesta del sol era saboreada por un blanco frío sobre arena tibia; vino, playa y libertad, muy al norte del ruído de los que siempre están tarde para marcar algo, de los niños que encuentran una pistola en el cajón de papá, de las chimeneas tristes en desuso, de la lánguida mirada de los hombres del peaje, esos que son los últimos que ven con vida a los conductores suicidas antes de estrellarse en las carreteras unos segundos después. De los policías tentados a ser villanos por la voz de la miseria, de las mentiras que crecen cuando moran ocultas mucho tiempo, de nuestros harapos dorados y flacas alegrías, de los que se vuelven no y de todos los tic-tac de nuestra historia. Y ahora, este norte soleado de nocturnidad, convertido en paraíso de manzanas sin serpientes, en eterno loop de vida y muerte (donde se sufre para cobrar y poder escapar de lo que la zoociedad enseña y la familia deforma) comenzará a sufrir en cuestión de segundos.

Los orgasmos parecen ser eternos, pero a veces duran unos segundos. Los segundos en el amor a veces parecen durar más tiempo. Parecen.
Mientras él juguetea con su ombligo, comprendió que aquel epicentro de vida podría ser el refugio ideal, pero nada dura para siempre. Tras repasar en segundos sus continuas infidelidades, se incorporó y la miró como un hombre mira cuando intenta decir la verdad.
Segundos después le dijo de pronto que no la quería más.
Terrible fue su sorpresa cuando ella, segundos después, le dijo que hacía mucho tiempo más había dejado de amarlo.

Mientras la veía alejarse por la playa, pensó que una vida no le bastará para saber cuánto tiempo ella ocultó esa verdad.

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martes, 10 de febrero de 2009

girls just want to have fun



Tres niñas tratan de entender lo que están viendo.
Les resulta curioso, extraño. Se ríen entre ellas con malicia y complicidad. No les es aberrante ni repulsivo; es simplemente nuevo, simplemente divertido.
Se concentran en los detalles, las formas, expresiones y movimientos. Aquellas imágenes del mundo de los grandes las hacen sentir poderosas, de pronto conocedoras de un secreto que vuelve a los adultos indefensos y vulnerables, no merecedores de respeto, perdedores de su autoridad, de veracidad, de control. Se descubre la verdad de sus silencios y excusas, de sus tontas razones, de su lenguaje incomprensible y represor.
La pureza se esfuma y una nueva verdad corre dentro de sus mentes. La vida se estrella contra sus corazones violentando crudamente conceptos hasta hoy intocables como amor, respeto, caricia y protección. Los besos y abrazos se deforman ante unos ojos que no parpadean, testigos del renacer de una razón apresurada y oscura que se presenta con su sonrisa más insolente.
Se pierde el sentido del cuerpo preciado y puro para dejar nacer el cuerpo-objeto.
No reconocen sus partes tal como las conocían hasta ese momento. Se vuelven mortales como cualquier adulto. Se miran entre ellas con recelo y temor, silenciosas y vacías. Se va la risa y se establece el rencor. Se va la niñez, ultrajada, herida e irrecuperable.
Cuando apagan el televisor, en silencio y sonriendo otra vez le dan la bienvenida a la curiosidad. Renacen y entonces sienten su sexo como la lengua de un ángel.

Horas más tarde, cuando todos duermen, papá y mamá desnudos se preguntan horrizados qué hace un dvd de Hannah Montana dentro de la caja de su porno favorita.


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miércoles, 4 de febrero de 2009

el gran paso


50 metros separaban a G del suelo.
Sin notarlo había acumulado en los últimos años la suficiente carga vivencial para no tener dudas ni miedos. Estaba convencido que aquella energía bastaba para dar el gran paso hacia la más sublime sensación de paz y libertad que el hombre jamás haya anhelado. G tenía claro que no se trataba siquiera del placer como un motor vital aquello que nos hacía levantarnos de la cama, comunicarnos, relacionarnos, amar, competir, crecer, reproducirnos. Había algo más elemental y primario. G lo llamaba nuestra necesidad de entretenimiento. Básicamente necesitamos "estar haciendo cosas" que nos quiten el aburrimiento mientras corren los días. Así, desde leer, hasta formar una familia, se convertía elementalmente en productos de nuestra necesidad de estar entretenidos con algo. No importa si es placentero, doloroso, alegre o triste. Se trata de burlar el paso del tiempo que la vida necesita para no sentirla pasar e inevitablemente morirse de aburrimiento. G estaba inmerso en su dorado pantano de nihilismo y al haber comprendido por primera vez todo, estaba convencido que este gran paso cerraría su capítulo para siempre antes de llegar aún mucho más lejos.

G había logrado lo que a los ojos de los demás un hombre afortunado podría hacer en una vida; el éxito le sonreía, tenía una familia ideal, un fraterno grupo de amigos, dinero, poder, salud.
Aquella mañana, la mayoría de las personas importantes para él estaban con los pies el la tierra mirando hacia el cielo a un G a punto de dar el gran paso y trascender la barrera que separa a los hombres que sólo alcanzan tener una vida doméstica, cotidiana y banal de aquellos que buscan liberarse de ese vacío que hace que creas tenerlo todo, cuando en verdad no tienes nada.
Así fue que todos despidieron a G en su viaje desde la tierra hacia el infinito, comprendiendo que su decisión obedecía a la eterna búsqueda no resuelta del hombre : la verdadera libertad.
Entonces G les dedicó a los presentes una mirada cálida desde lo alto para luego cerrar los ojos. Estiró los brazos, dio un paso hacia adelante y voló.
Mientras familiares, amigos y conocidos lo observaban emocionados alejarse sobre las nubes, la voz de su primogénito rompió el silencio del momento diciendo - cuando sea grande quiero ser como papá.

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